Según la Organización Mundial de la Salud “Tanto la ganancia de peso excesiva como la demasiado reducida redundan en el estado de salud de las madres y de los hijos”.

Aumento de peso en el embarazo

El aumento de peso adecuado para cada embarazada varía según su peso previo al embarazo.

Calcula tu IMC de antes de estar embarazada con la calculadora que aparece en la web.

Si tu IMC era menor de 18,5

Tu peso estaba por debajo del normal. Se recomienda un incremento de peso total de entre 12,5 y 18 kilos. Durante los seis últimos meses, debes engordar alrededor de medio kilo a la semana.

Si tu IMC estaba entre 18,5 y 25

Era un peso adecuado. Puedes engordar entre 11,5 y 16 kilos (hasta 25 si son dos bebés). En los dos últimos trimestres, el aumento debe ser de unos 400 gramos a la semana.

Si tu IMC estaba entre 25 y 30

Tenías sobrepeso. El incremento de peso permitido es de entre 7 y 11,5 kilos (hasta 23 si son dos). Después del primer trimestre debes ganar cada semana 280 gramos.

Si tu IMC era mayor de 30

Tenías obesidad. Si comienzas el embarazo obesa sólo debes engordar entre 5 y 9 kilos (hasta 19 si son dos), con una ganancia de 220 gramos semanales en los dos últimos trimestres.

Hay riesgos relacionados con el peso, tanto si coges peso insuficiente o excesivo como un parto prematuro en madres con peso por debajo de lo aconsejado, obesidad tras el parto, hipertensión, diabetes gestacional o cesárea por incremento excesivo.

Alimentación en el embarazo

Durante el embarazo es importante alimentarse bien. Con una dieta variada, equilibrada y suficiente se proporciona al bebe que se está formando todos los nutrientes esenciales para crecer.
Tu dieta debe ser rica en vitaminas A, B, C y E y en hierro, calcio y yodo; además de asegurar un buen desarrollo del bebé te ayudarán a mejorar los síntomas del embarazo como las naúseas.

Alimentos desaconsejados

  • Debes evitar los alimentos grasientos.
  • Disminuye el consumo de café y te negro que dificultan la función renal.
  • Otras infusiones que debes evitar son la verbena, hierba de San Juan, valeriana, polen. Pueden producir contracciones uterinas y adelantar el parto. Esto mismo puede suceder si tomas pan con moho ya que contiene cornezuelo de centeno.
  • Reduce todo lo posible la sal, en unas semanas descubrirás los sabores naturales de tus platos de siempre.
  • Tus comidas no deben ser muy especiadas y evita todo tipo de drogas, tabaco o alcohol.
  • No puedes consumir ningún medicamento sin consultar con tu médico y debes saber que los productos naturales que venden en las herboristerías son al menos tan peligrosos como los medicamentos que se venden en la farmacia.

Alimentos indispensables

  • La leche fresca, el yogur o el kéfir te aportarán el calcio necesario.
  • La vitamina A esta presente en las espinacas, zanahoria o yema del huevo.
  • Las verduras, tanto crudas como cocinadas y frutas, son los alimentos que te proporcionan fibra, te ayudará a combatir el estreñimiento, te aconsejo por la misma razón que tomes pan integral. Además son ricas en vitamina C.
  • El tomar pescado azules y frutos secos te aportará ácidos omega 3 de gran importancia para el adecuado desarrollo neurológico del bebe. Estudios científicos sugieren que una dieta moderadamente rica en pescado durante el embarazo está relacionada con un posterior aumento en las capacidades intelectuales del niño.
  • El hierro esta presente en el hígado, mejillones o legumbres.
  • Si tomas pescados, mejillones, marisco y sal marina harás que tu dieta sea más rica en yodo.
  • Es de gran importancia el ácido fólico –presente en el hígado, legumbres, hojas verdes (acelgas y espinacas), que debes empezar a tomar unos dos meses antes de quedarte embarazada.
  • Debes beber de 2 a 2,5 l de agua cada día.